Inteligencia Artificial

Qué resuelve de verdad un agente de IA: 1.820 consultas en un mes

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Marina, el agente de IA del Valencia Boat Show, resolvió 1.820 consultas en su primer mes, más del 90 % sin intervención humana. Cómo funciona, cuánto cuesta y qué aprendimos.

En su primer mes en producción, Marina, el agente de inteligencia artificial que creamos para el Valencia Boat Show, resolvió 1.820 consultas de visitantes y expositores, más del 90 % sin intervención humana y con un tiempo medio de respuesta inferior a 2 segundos. Contamos qué hacía, cómo estaba construida y qué aprendimos.

¿Qué problema resolvía el agente?

El Valencia Boat Show es el salón náutico de referencia del Mediterráneo. Antes del proyecto, la atención a expositores y visitantes se hacía por email y teléfono, y el equipo organizador dedicaba jornadas completas a responder preguntas repetidas: precios de stands, plazos, documentación, horarios, accesos. Además, muchos expositores internacionales tenían dificultades con el idioma.

¿Qué hacía Marina exactamente?

  • Respondía en el idioma de cada persona, y cambiaba de idioma en mitad de la conversación si el usuario lo hacía.
  • Consultaba datos en tiempo real del sistema de gestión del salón (precios, disponibilidad de stands, información de expositores), en lugar de repetir un texto fijo.
  • Preparaba y enviaba presupuestos con formato y en el idioma del expositor.
  • Atendía a la vez en la web y en WhatsApp.
  • Derivaba a una persona cuando detectaba una consulta compleja o sensible.

Según el equipo organizador, liberó el trabajo de tres personas que antes dedicaban la jornada completa a resolver consultas, y que pasaron a tareas de más valor para el evento.

¿En qué se diferencia de un chatbot de los de siempre?

Un chatbot clásico sigue un árbol de opciones: si la pregunta no encaja en una rama, no sabe qué hacer. Un agente de IA entiende el lenguaje natural, recuerda el contexto de la conversación y ejecuta acciones: consulta datos, genera un presupuesto o crea un registro.

La clave no es el modelo de lenguaje, sino a qué está conectado. Un agente que solo sabe lo que dice la web responde preguntas generales; uno conectado al sistema de gestión puede decir el precio real de un stand hoy o si queda sitio en una zona concreta.

¿Cómo estaba construido?

  • Base de conocimiento propia: el contenido oficial del salón (programa, expositores, embarcaciones, normas) organizado para que el agente encuentre el fragmento exacto que responde cada pregunta.
  • Conexión con el ERP (Agora Marine) para los datos que cambian: precios, stands, expositores.
  • Varios modelos de lenguaje según el tipo de consulta, para equilibrar calidad y coste.
  • Infraestructura europea y contratos empresariales con los proveedores de IA que excluyen el uso de los datos para entrenar modelos.

¿Qué aprendimos?

  1. Los datos en tiempo real valen más que un modelo más potente. La mayoría de las consultas útiles dependían de información que cambia cada día.
  2. Saber cuándo no responder es parte del producto. La derivación a una persona es lo que permite confiar en el agente para todo lo demás.
  3. El idioma deja de ser una barrera. Para un evento internacional, atender a cada expositor en su idioma sin contratar a nadie más es una ventaja directa.
  4. Hay que medir desde el primer día: consultas resueltas, derivadas y tiempos. Sin esas cifras no hay forma de saber si el agente funciona.

¿Cuánto cuesta un agente así?

Un agente con acciones, conectado a tu ERP o CRM como Marina, suele costar entre 10.000 € y 25.000 € de implantación y tarda entre 4 y 8 semanas. Un agente básico, que responde preguntas frecuentes desde una base de conocimiento, cuesta entre 4.000 € y 8.000 €. A eso se suma el coste mensual de los modelos de IA, normalmente entre 50 € y 500 € al mes para una pyme, y la infraestructura, entre 50 € y 200 € al mes.

¿Se puede replicar en otro evento o negocio?

Sí. El mismo enfoque sirve para ferias, congresos, marinas, empresas de chárter o cualquier negocio que reciba muchas consultas repetidas y tenga sus datos en un sistema de gestión. La primera pregunta que hay que hacerse no es «qué IA usar», sino qué consultas se repiten y dónde están los datos que las responden.

Tienes el caso completo del Valencia Boat Show en nuestro portfolio, y en consultoría e implantación de IA explicamos cómo abordamos estos proyectos.

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